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La comunidad de San Carlos de Bariloche se mantiene movilizada y en estado de alerta tras la desaparición de Ana Lía Corte, de quien no se tienen noticias desde el pasado viernes 8 de mayo. Aunque los primeros días contaron con rastrillajes de gran intensidad por parte de diversas instituciones y rescatistas, la investigación se encuentra actualmente concentrada en la fiscalía, mientras que una sólida red de amigos y vecinos continúa organizada para difundir su imagen y recolectar cualquier dato que pueda orientar la búsqueda.

Javier Rey, amigo cercano de Ana Lía y de su familia, dialogó sobre el estado actual de los procedimientos y señaló que la única certeza objetiva con la que cuentan los investigadores proviene de los registros de las cámaras de seguridad. El día de su desaparición, alrededor de las 11:30 horas, Ana Lía subió a la línea 50 del transporte urbano. Unos 35 minutos después, descendió de la unidad por la puerta trasera en la zona del kilómetro 6, en las inmediaciones de la antigua terminal de la empresa 3 de Mayo, cerca del cementerio y de la bajada hacia su domicilio. A partir de ese instante, se perdió todo rastro.

Tras ese último indicio, se desplegaron fuertes operativos de búsqueda en sectores como la zona del Ñireco, las faldas del cerro Carbón y los accesos al valle del Challhuaco. Sin embargo, al no registrarse nuevos avances en el perímetro local, el entorno de la mujer no descarta la posibilidad de que haya abandonado la ciudad, sugiriendo que podría haber viajado "a dedo" hacia otra localidad.

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Preocupación por la salud y el factor climático

La principal preocupación de sus allegados radica en el estado de salud de Ana Lía, debido a que requiere medicación diaria y podría encontrarse en un cuadro de desorientación. Asimismo, recordaron que en el año 2021 atravesó un episodio similar en la zona del kilómetro 4, ocasión en la que afortunadamente fue hallada a tiempo tras una intensa búsqueda. Aquel antecedente fue el motivo por el cual tanto los bomberos como sus conocidos activaron las alertas de manera inmediata en esta oportunidad.

A la angustia por el paso de los días se suma el factor climático propio de la temporada otoñal en la región andina. El frío de las noches barilochenses incrementa la urgencia de los allegados, quienes manifestaron el temor constante ante posibles cuadros de hipotermia si se encontrara a la intemperie.

Desde el entorno familiar y vecinal reiteraron el llamado a la solidaridad de la población para que cualquier persona que recuerde algún detalle, por mínimo que parezca, o crea haberla visto, se comunique de inmediato con las autoridades a través del servicio de emergencias 911 o directamente con la fiscalía local. "Confiamos un montón en que el vecino hoy puede aportar algún dato para empezar a entender por dónde seguir", concluyeron.

Autor: admin