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Desde el Ejecutivo municipal lamentaron que espacios que buscan poner en valor la ciudad y ofrecer lugares de esparcimiento sean maltratados de forma sistemática.

Las autoridades detallaron que los daños no son hechos aislados, sino que se han vuelto una constante en este sector. Entre los perjuicios más graves se encuentran:

  • Destrucción de infraestructura: Rotura de elementos recién instalados.
  • Pintadas y grafitis: Afectación estética de muros y contenciones.
  • Robo de materiales: Sustracción de elementos destinados a la finalización y mantenimiento de la barda.

El municipio recordó que estas obras se realizan con fondos públicos, lo que significa que cada reparación necesaria implica un gasto extra que sale del bolsillo de todos los contribuyentes barilochenses.

El comunicado oficial enfatiza la necesidad de generar conciencia ciudadana. La Barda del Ñireco no es solo una mejora visual, sino una intervención necesaria para la estabilidad del terreno y la conectividad del barrio.

"Es fundamental que entendamos que lo que se rompe es nuestro. Cuidar la ciudad es una responsabilidad compartida entre el Estado, que hace la inversión, y los vecinos, que deben velar por su preservación", señalaron desde la comuna.

Llamado a la colaboración vecinal

Para frenar esta ola de daños, la Municipalidad solicitó a los residentes de la zona y a quienes transitan por allí habitualmente que:

  1. Denuncien: Informar de inmediato ante cualquier movimiento sospechoso o acto de vandalismo en progreso.
  2. Cuiden: Utilizar las instalaciones de manera responsable.
  3. Concienticen: Dialogar con los más jóvenes sobre el valor de los espacios públicos.

La gestión actual reafirmó su compromiso de continuar con las mejoras en los barrios, pero advirtió que el éxito de estas transformaciones depende, en gran medida, del sentido de pertenencia de la comunidad.

Autor: admin