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La relación entre el Ejecutivo municipal y el Sindicato de Obreros y Empleados Municipales (SOYEM) alcanzó un nuevo punto de tensión tras la decisión del intendente Walter Cortés de vetar la ordenanza que establecía el pase a planta permanente de agentes que cumplían con los requisitos de antigüedad y desempeño. La medida, que fue confirmada en las últimas horas, dejó sin efecto un proceso que el gremio consideraba un paso fundamental para terminar con la inestabilidad laboral en diversas áreas del Estado local.

Desde la conducción del SOYEM no tardaron en reaccionar, calificando el veto como un retroceso institucional y un golpe directo a la dignidad de los trabajadores. "Es un claro mensaje de precarización", señalaron voceros gremiales, quienes sostienen que la decisión de Cortés ignora los acuerdos previos y pone en riesgo la continuidad de servicios esenciales al mantener a una parte del personal bajo contratos temporales o precarios.

Los argumentos en disputa:

  • Desde el Ejecutivo: El intendente argumentó razones presupuestarias y de oportunidad, señalando la necesidad de "reordenar" las finanzas municipales antes de ampliar la estructura formal de la planta.
  • Desde el gremio: Denuncian que el argumento económico es una "excusa" para mantener el control político sobre el personal y advierten que la falta de estabilidad atenta contra la profesionalización de la carrera administrativa.

Ante este escenario, el sindicato convocó a asambleas permanentes en distintas dependencias para definir las medidas de fuerza a seguir. No se descartan movilizaciones al Centro Cívico o retención de servicios para los próximos días, en un conflicto que amenaza con paralizar la gestión municipal en el inicio de la temporada invernal.

Autor: admin